Parto de las perras

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Parto de las perras

Mensaje  Erika el Vie Abr 01, 2011 11:00 pm

Parto
La futura madre tendría que empezar a habituarse al lugar donde va a parir unas dos semanas antes de la fecha de parto. Necesitará un sitio calefaccionado, amplio, donde pueda acostarse con sus patas extendidas y moverse con comodidad. Debe ser fácilmente lavable, pues después del parto quedará muy sucio y además los cachorritos hacen allí sus necesidades. Generalmente se construye un corral de madera que le permita pasar a ella pero que mantenga a los cachorros encerrados. La altura de las paredes debe ser aproximadamente del largo de las patas de la madre; ella debe poder pasar por encima sin lastimarse las mamas que estarán agrandadas durante el período de lactancia. El fondo del corral se cubre con papel periódico para el parto, que es un material descartable. Después si lo prefieres se puede usar toallas, mantas o cualquier paño limpio. En el caso de las razas muy grandes es necesario agregar una barra o un estante a lo largo de todas las paredes internas del corral para evitar que la madre aplaste a los cachorros. Debe tener una altura y ancho suficientes para que los cachorros puedan meterse debajo para escapar del peso del cuerpo de la madre.
Consulta con tu veterinario para saber si tu perra necesita hacerse una ecografía antes del parto. Averigua también si le puedes llamar en caso de dificultades durante el parto; si esto no fuera posible pregúntale a quien debes recurrir.
Aproximadamente un día antes del parto la temperatura rectal de la perra baja un grado. Puedes comenzar unos días antes a tomarle la temperatura dos veces al día para conocer las fluctuaciones normales y poder detectar cuándo ocurrirá el parto. Prepara los elementos que podrías necesitar: un hilo de algodón y tijeras para atar y cortar el cordón umbilical y toallas limpias para frotar y secar a los cachorros.
Los signos de que el momento del parto se aproxima son una pérdida de apetito desde 2 o 3 días antes, un pequeño agrandamiento de la vulva o una leve descarga vaginal. Algunas perras comienzan a amontonar material como para preparar su nido. A veces se observa producción de leche o una secreción transparente en la mamas. Estos signos no están presentes en todas las perras.
El parto se desarrolla en tres etapas:
-Primer etapa: el cuello del útero de dilata, hay pequeñas contracciones que normalmente no son percibidas por los dueños. La perra está inquieta, jadea y tiembla. Puede llegar a vomitar. Algunas madres prefieren compañía y otras quieren estar solas, respeta sus deseos en este momento. Esta etapa puede durar entre 6 y 12 horas, o un poco más en perras primerizas.
-Segunda etapa: comienzan las contracciones para expulsar a los cachorros. Las perras sin experiencia pueden confundir esto con deseos de orinar o defecar. Cuando las contracciones se vuelven más fuertes la perra se recuesta de lado y puja, lamiendo su vulva con frecuencia. Puede emitir quejidos o hasta gritos y jadear rápidamente entre las contracciones. Primero asoma la bolsa de agua por la vulva. Esta se rompe sola o la rompe la perra y libera líquido. Luego viene el cachorro, envuelto en el saco amniótico (puede aparecer primero la cabeza o la cola, es indistinto), una vez que sale la primer parte, el resto del cuerpo se desliza rápidamente. Entonces la madre rompe el saco, lame vigorosamente al recién nacido y muerde el cordón umbilical. Todo este proceso dura entre 15 minutos y una hora (el saco amniótico debe romperse apenas nace el cachorro para que no se ahogue).
-Tercera etapa: es la expulsión de la placenta, que muchas veces es ingerida por la madre. Esta puede demorarse hasta después del nacimiento del siguiente cachorro, y esto es perfectamente normal. Sin embargo debes prestar atención para que no quede ninguna retenida una vez que hayan nacido todos los bebés.
Después de cada expulsión la madre descansa y se relaja, como si todo hubiera terminado. En estos lapsos hay que dejar que los perritos se alimenten, pues esto estimula más contracciones. El intervalo entre nacimientos es muy variable, desde 15 minutos hasta 3 horas. El parto completo, por ende, puede durar hasta 24 horas. No hay necesidad de intervenir ni preocuparse salvo que la perra puje sin resultados o tenga un malestar evidente.
Problemas
Siempre consulta a tu veterinario antes del parto, pues hay perras en grupos de riesgo y razas que están predispuestas a tener problemas y en estos casos puede aconsejarte realizar una cesárea. En un parto normal debes preocuparte si la perra tiene contracciones fuertes durante 3 a 4 horas y no consigue expulsar ningún perrito; si el parto se interrumpe y la perra parece débil o enferma o si observas una descarga vaginal verde oscuro que no es seguida del nacimiento de un cachorro. Este color es normal, pero si el cachorro no nace en seguida, puede estar atrapado en el canal de parto y morirá ahogado, además de impedir el paso de los demás perritos. En estos casos debes consultar a un veterinario rápidamente, pues pueden estar en riesgo la vida de la madre y los cachorros.
Asistencia del parto normal
Es mejor no intervenir si todo está bien, pero conviene estar cerca por si hace falta y para acompañar a la perra, sobre todo si es primeriza. Si un cachorro se atora en el canal de parto hay que sacarlo lo antes posible; tómalo del cuerpo firmemente pero con suavidad y tira en dirección a los corvejones de la madre (hacia abajo, siguiendo la dirección de la vagina) hasta que salga. A veces la madre no se ocupa del recién nacido; en este caso debes romper el saco amniótico y frotar vigorosamente al cachorro con una toalla hasta que comience a respirar, una vez que lo haga regrésalo a la madre para que lo lama. De igual manera, si ella no corta el cordón umbilical pasados unos diez minutos del nacimiento, deberás hacerlo tú. Haz una ligadura a 2,5 cm del cuerpito con un hilo de algodón, cuidando de no tirar del cordón para no lastimar la pared abdominal. Luego corta el cordón del lado de la placenta con unas tijeras limpias. Apenas termines regrésalo a la madre para que lo amamante. Si la perra ignora a los bebés tendrás que ocuparte de su alimentación.
Una vez que el parto ha terminado se debe examinar el abdomen de la madre para asegurarse de que no ha quedado ningún cachorro o placenta retenidos. Si tienes una perra pequeña puedes hacerlo tú mismo palpando con cuidado su abdomen. Coloca una mano a cada lado de su barriga y aprieta suavemente tratando de sentir algún bulto en su interior. Si tu perra es grande o tienes dudas, esta maniobra tendrá que hacerla un veterinario.A continuación hay que lavar la vulva con agua tibia y secarla muy bien; luego limpia el cajón del parto, retira cualquier resto de placenta que haya quedado y cambia los periódicos por otros limpios o por una sábana o frazada. Durante algunas horas vigila que la madre no intente agredir o rechace a ninguno de los cachorros. Esto suele ocurrir si alguno de ellos tiene un defecto físico, por lo tanto si es rechazado conviene que un veterinario lo revise.Si el perrito no presenta problemas, la única forma de que sobreviva es alimentarle con biberón hasta que pueda comer solo (unos 20 días).

Durante las primeras horas la madre no querrá dejar a los recién nacidos y es posible que debas obligarla a salir o cargarla para que haga sus necesidades. Ofrécele agua y pequeñas porciones de alimento, pero no la obligues a comer si ella no quiere hacerlo. Esto es normal durante un par de días, siempre que no la notes enferma. Incluso puede que vomite alguna de las placentas que ingirió. No te preocupes por esto, pero retíralas en seguida para que no vuelva a comerlas. También su materia fecal puede alterarse; suele ser más blanda y oscura que lo habitual durante una semana.

Es normal una secreción vaginal durante unas tres semanas. Esta es de color castaño o rojizo y tiene la misma viscosidad de la clara de huevo. Si en algún momento notas que es muy oscura, que tiene coágulos de sangre o pus o que tiene un olor desagradable consulta con el veterinario inmediatamente. Estos tipos de secreciones, así como una temperatura rectal superior a los 39ºC, pueden indicar una infección que debe ser tratada rápidamente.

Revisa sus mamas diariamente para ver si están duras, dolorosas o calientes. Aprieta un poco los pezones para examinar la leche, que no debe tener sangre ni grumos.

Algunas perras se ponen agresivas cuando tienen cachorros y no dejan que nadie los toque, pero la mayoría aceptan la presencia de sus dueños. A veces están tan deseosas de su compañía que dejan a los cachorros solos demasiado tiempo. Si tu perra hace esto, debes llevarla hasta el cajón y, si es necesario, obligarla a quedarse allí. Puede que debas sentarte con ella para asegurarte de que alimente bien a los pequeños. Esto es muy importante en las tres primeras semanas, en que los cachorros la necesitan para alimentarse y mantener su temperatura corporal.

Durante todo el tiempo que dure la lactación la dieta de la madre debe mejorarse. Lo usual es cambiar a un pienso de buena calidad para cachorros y darle un poco más de la cantidad que come habitualmente. Esta cantidad es variable según el tamaño de la perra, su estado físico y la cantidad de cachorros, así que lo mejor será que tu veterinario te indique exactamente cómo alimentarla.

Signos de enfermedad posparto
Si la perra de repente deja de cuidar a los cachorros, esto es sin dudas una señal de problemas. Controla sus secreciones y su temperatura. Si los cachorros tienen menos de 20 días deberás alimentarles con biberón hasta que ella pueda cuidarles nuevamente. Otro signo de alarma es si la madre se muestra incómoda y tiene signos de dolor abdominal.

En ambos casos la causa puede ser una infección del útero o un cachorro o placenta retenidos. Debes llamar en seguida al veterinario.

Las infecciones uterinas ocurren en general dentro de los tres días posteriores al parto y son evitables con medidas de higiene. Son causadas por bacterias que ascienden desde la vulva durante el parto. La perra tendrá fiebre alta, pérdida de apetito, mucha sed y una secreción vaginal con feo olor. Requiere atención veterinaria inmediata.

Otro problema que puede presentarse es la inflamación de las mamas o mastitis. Las mamas están hinchadas y dolorosas y la leche suele ser anormal. El tratamiento consiste en darle antibióticos, aplicar compresas calientes y extraer el líquido infectado. Si la leche es normal, los cachorros pueden seguir mamando en cuanto la perra esté menos dolorida.

La eclampsia o hipocalcemia puede ocurrir durante la preñez o hasta tres semanas después del parto. Se debe a una carencia de calcio en la alimentación y es más frecuente en perras de razas toy (miniaturas). Los signos incluyen inquietud, jadeo excesivo, temblores, fiebre alta y hasta pueden presentarse convulsiones. Esta es una emergencia que requiere tratamiento médico inmediato e internación para administrarle suero y calcio endovenoso. Sin el tratamiento adecuado esta condición puede ser mortal.

La mayoría de las veces todo se desarrolla sin problemas y la experiencia de tener cachorros es muy grata. Piensa con tiempo qué harás con los pequeños una vez que hayan sido destetados, ya que este momento llega en sólo dos meses y no debe tomarte desprevenido.

Erika

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